miércoles, 20 de octubre de 2010

ESCUDRIÑANDO CADA DÍA LAS ESCRITURAS PARA VER SI ESTAS COSAS ERAN ASI

Y éstos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así. (Hechos 17: 11).



Es bueno y conveniente leer la Biblia. Sin embargo, nuestra responsabilidad no finaliza allí, puesto que debemos investigar en sus páginas. El conocimiento acerca de Dios no se consigue sin esfuerzo mental, y sin ferviente súplica de la sabiduría que nos permita separar el grano sano de la doctrina verdadera contaminada por el hombre y Satanás. El diablo y su confederación humana se han propuesto mezclar la paja del error con el trigo de la verdad. Con diligencia debemos rastrear los tesoros escondidos, y pedir sabiduría celestial para distinguir las invenciones humanas de los mandamientos divinos. El Espíritu Santo capacitará a los buscadores sinceros para que puedan hallar las preciosas verdades relacionadas con el plan de la redención.Deseo que todos entiendan bien que un estudio ocasional de la Escrituras no es suficiente. Debemos investigar con todo lo que la expresión implica. El minero explora la tierra con avidez para hallar las vetas de oro. Del mismo modo, debemos rastrear los tesoros escondidos de la Palabra de Dios que Satanás ha tratado de ocultar del hombre desde hace tanto tiempo. El Señor dijo: "El que quiera hacer la voluntad de Dios, conocerá si la doctrina es de Dios" (Juan 7: 17).La Palabra de Dios es verdad y luz. Es como una lámpara que guía nuestros pasos hacia los portales de la ciudad de Dios. Por esta razón, Satanás realiza esfuerzos tan desesperados para poner tropiezos en el sendero trazado para que transiten por él los redimidos del Señor. Usted no debe llevar sus ideas a la Biblia y hacer de su opiniones el centro en tomo al cual la verdad se define. Al llegar a la puerta de la investigación, con humildad hay que deponer todas las ideas personales, y con un corazón contrito, con oración sincera y el yo escondido en Cristo hemos de buscar la sabiduría que procede de Dios. Porque concierne a su bienestar personal y eterno, usted debe sentir que necesita la verdad revelada que proviene de Dios. La Biblia es la guía orientadora que lo ayudará a encontrar las huellas a la vida eterna. Tiene que desear de lo alto todo aquello que le permita conocer la voluntad y los caminos del Señor.- Fundamentals of Christian Education, pp. 307, 308. 111

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